Un camión que transportaba inmigrantes indocumentados de México a Estados Unidos fue descubierto este domingo en Texas, cuando estaban a punto de asfixiarse. En el vehículo iban 39 personas en situación irregular, 10 de ellas fallecieron como consecuencia de las altas temperaturas, que llegaron a ser cercanas a los 65 grados.

Cuando el conductor paró en un aparcamiento, ocho de ellos habían fallecido, luego perecieron dos personas más en el hospital. Según informa el diario El País, que tuvo acceso a los documentos judiciales, los inmigrantes hacían turnos para respirar por un agujero que había en la pared del camión.

En los testimonios de lo sucedido, las personas que iban en el vehículo dicen que dieron golpes para avisar al conductor y tratar de parar el camión, pero no obtuvieron respuesta. Las personas que iban en el vehículo pagaron entre 3.300 dólares y 5.500 para llegar a Estados Unidos.

El conductor de 60 años, James Matthew Bradley Jr., dijo que no sabía que en el interior del vehículo fueran personas. El chófer se enfrenta a cargos que podrían conllevar la pena de muerte o la cadena perpetua.