La Agencia de Estándares para la Alimentación de Reino Unido (FSA) advirtió sobre los riesgos de consumir tostadas quemadas.

Aseguraron que la acrilamida que se forma en alimentos con alto contenido en almidón, como las papas, el pan o las raíces vegetales, al cocinarlos a altas temperaturas, 120º, es potencialmente cancerígena.

“Las pruebas en el laboratorio mostraron que la acrilamida causa cáncer a los animales. Aunque las pruebas en estudios en humanos sobre el impacto de la acrilamida no son concluyentes, los científicos están de acuerdo que la acrilamida en la comida tiene el potencial de causar cáncer a los humanos y sería prudente reducir la exposición a ella”, aseguró el aviso.

La advertencia británica no es la primera. Suecia ya lo advirtió en 2002, y la Organización Mundial de la Salud y la Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea afirman también que la acrilamida es potencialmente cancerígena.