Los más de tres millones de ciudadanos europeos que residen en Reino Unido tendrán que solicitar un documento especial que acredite su “estatus de asentado”, una nueva categoría migratoria que creará el ministerio del Interior, para aquellos que deseen seguir en el país después del Brexit.

Esa nuevo proceso burocrático sustituirá a la figura de residencia permanente y garantizará  que puedan continuar residiendo indefinidamente en Reino Unido, pero no deben abandonar el país durante dos años.

“Ha habido mucha ansiedad sobre lo que les va a suceder a los europeos cuando dejemos la Unión. Hoy quiero aplacar esa ansiedad”, dijo la primera ministra Theresa May, en una sesión parlamentaria.

May entregó un documento de 15 páginas con su propuesta y aseguró que “no habrá rupturas familiares”.

Los comunitarios con permiso de residencia “podrán traer a miembros de su familia en los mismos términos que los ciudadanos británicos”.

Los trámites para obtener el estatus de “asentado” serán mucho más sencillos que el proceso para solicitar la residencia permanente en la actualidad. Los ciudadanos que ya hayan solicitado la residencia permanente, se calcula que unos 150.000, deberán solicitar de nuevo el estatus especial.

El estatus de asentado permitirá a quienes lo ostenten residir legalmente en el país, “llevar a cabo cualquier actividad legal, acceder a los fondos públicos y solicitar la ciudadanía británica”. Tendrán también acceso a la seguridad social y a las prestaciones sociales “bajo las misma bases que los ciudadanos británicos”.

Sin embargo la propuesta no termina de recibir el visto bueno de las autoridades europeas. Según el documento de May, los ciudadanos europeos perderían su derecho a votar en las elecciones locales en Reino Unido. Además del amparo del Tribunal de Justicia Europeo.