Todo parece indicar que es imposible que el bebé Charlie Gard, quien sufre una enfermedad terminal en un hospital de Londres, pueda ser trasladado al hospital infantil del Vaticano para un tratamiento, ha dicho el ministro de Exteriores, Boris Johnson.

Johnson ha argumentado razones legales al canciller italiano, Angelino Alfano para explicar por qué el bebé no puede ser trasladado, reporta la BBC.

El presidente del hospital Bambino Gesu en Roma había preguntado a los médicos británicos de Charlie, de 10 meses, si el bebé podría ser llevado a ese centro de salud italiano después de que el Papa expresara su apoyo al caso de Charlie por Twitter el lunes pasado.

Charlie ha estado recibiendo tratamiento especializado en el Hospital Great Ormond Street desde octubre el 2016. Johnson ha dicho a su homólogo italiano, que es “que las decisiones fueron tomadas por un dictamen médico experto, apoyado por los tribunales” en línea con los “mejores intereses” de Charlie.

El hospital alega que Charlie no puede ver, oír, moverse, llorar o tragar y se le debe permitir morir con dignidad.

La ministra Theresa May dijo que estaba “segura” de que el Hospital Great Ormond Street “tiene y siempre tendrá en cuenta alguna oferta o nueva información que haya salido adelante con la consideración del bienestar de un niño gravemente enfermo”, en respuesta a una pregunta que se le hizo en la Cámara de los Comunes acerca del bebé que conmueve a la opinión pública británica y al mundo.

En abril pasado la justicia británica decidió autorizar a un hospital a desconectar al bebé enfermo del sistema de soporte vital que lo mantiene vivo.

Los padres se opusieron a la decisión, pues ya habían recolectado más de US$1,5 millones para llevarlo a Estados Unidos y que se sometiera a un tratamiento experimental.

A Charlie se le diagnosticó Síndrome de Agotamiento Mitocondrial, una rara enfermedad genética que padecen solo 16 niños en todo el mundo.