Este lunes, Chile ha salido de la lista de países que persiguen el aborto en todos los casos. A partir de ahora, las chilenas podrán decidir si interrumpen su embarazo en el supuesto de violación, de que la vida de la mujer esté en peligro o de inviabilidad fetal.

Aprobado a comienzos de este mes en el Congreso, los 10 ministros del Tribunal Constitucional aprobaron por seis votos a cuatro que esta iniciativa no va contra la Constitución del país, después de las peticiones en contra de la oposición de derecha.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, declaró desde el Palacio de la Moneda: “Hoy han ganado las mujeres, ha ganado la democracia, ha ganado Chile”. El proyecto de ley ha quedado listo para ser promulgado por la presidenta.

Chile formaba parte del grupo de siete países que penan los abortos en todo el mundo, entre los que están Malta, Haití, El Salvador, Honduras, República Dominicana y Nicaragua. Las interrupciones del embarazo estaban penadas desde 1989 con la dictadura de Augusto Pinochet.

Antes del fallo de este lunes, en Chile se efectuaban de forma clandestina unos 70.000 abortos al año, muchos de ellos con extrema inseguridad.