Después de entrenar, la recuperación del cuerpo debe incluir varias facetas, que van desde usar indumentaria de compresión hasta estrategias nutricionales específicas. También puede suceder que luego de un entrenamiento intenso no se sientan ganas de alimentarse: pero hay que tener en claro que no comer no es una opción.

Para armar un plan nutricional completo se debe tener en cuenta la alimentación post ejercicio. En este sentido, existe una regla de las 4 R

–Reposición de los depósitos del glucógeno muscular y hepático.

–Regeneración y reparación de las células musculares.

–Reposición de agua y electrolitos perdidos en el sudor.

–Relax: descanso.

Reposición de carbohidratos

Un vaso de leche chocolatada y una banana o un yogur con cereales son algunas opciones para comer post entrenamiento

Luego de vaciar los depósitos de glucógeno, como sucede en entrenamientos intensos, si se ingiere comida como se debe en cantidad y calidad pueden volver a llenarse en 24 horas”, aseguró la especialista, quien sintetizó que “con los hidratos de carbono existe un ‘período ventana’, en el que es más eficaz la recuperación y es entre los 30 hasta 60 minutos posteriores al ejercicio.

“En ese lapso  la síntesis del glucógeno se produce de manera más rápida, o sea, cuánto más se tarde en comer, más difícil será la recarga. A su vez, hay que tener en cuenta la frecuencia de los entrenamientos: si se ejercita dos veces al día, el post debe ser inmediato y de gran calidad. No así cuando se entrena dos veces a la semana por ejemplo.

El buen funcionamiento del sistema inmune depende también de la recuperación, ya que durante el ejercicio físico intenso el cuerpo también se estresa; por ende el post entrenamiento es el momento más vulnerable. Si en un plan nutricional se pueden combinar todas las necesidades y objetivos individuales, se logra disfrutar no sólo de los resultados que arrojó el entrenamiento sino también de la correcta alimentación al finalizar el ejercicio.