2018 está viviendo el germen que se comenzó a implantar en 2016 en la lucha de los derechos de la mujer. El movimiento #MeToo sacó a la luz el acoso que las mujeres han sufrido en su vida diaria o en sus puestos de trabajo durante años.

También se ha podido encajar dentro de la agenda política y de comunicación la brecha salarial o la limitación velada del ascenso laboral de las mujeres en el interior de las organizaciones. Uno de los casos más destacados en este sentido, fue el descubrimiento de la diferencia de salarios que había en la BBC. En enero de 2018, 170 empleadas de la televisión pública británica denunciaron la discriminación salarial que sufrían.

Los escándalos de acoso sexual en Hollywood y en otras instituciones han puesto las reivindicaciones de la mujer en el ojo informativo, destacando la igualdad en diferentes eventos como la gala de los premios Goya o los Oscars.

Las asociaciones femeninas están buscando una igualdad real, ya que consideran que está reconocida de forma legal, pero que en la vida diaria esto no se aplica. En este sentido, una de las principales acciones que se están tratando de implementar es la búsqueda de una educación que fomente la igualdad y que el mensaje feminista se deje de cuestionar.

En definitiva, en este Día Internacional de la Mujer, se pretende poner en valor el papel de la mujer en la sociedad, esperando que un día, estas reivindicaciones puedan dejar de existir porque se haya conseguido una verdadera igualdad entre hombres y mujeres.