Según un estudio publicado en Naure Neuroscience, la ingesta elevada de sodio causa cambios en el sistema inmunitario capaces de afectar a la función cognitiva y causar demencia.

Un estudio en ratones halló que un consumo elevado de sodio se asocia a un riesgo incrementado de demencia.

Estos nuevos datos se suman a estudios epidemiológicos previos que habían relacionado el consumo elevado de sal en humanos con un riesgo incrementado de sufrir hipertensión y enfermedades cardiovasculares, así como insuficiencia renal, osteoporosis e incluso cáncer de estómago. También se había hallado una asociación entre el exceso de sodio y demencia, además de accidentes cardiovasculares.

El exceso de sodio termina provocando una falla de las células endoteliales, que son las células que tapizan los vasos sanguíneos y se encargan del tono vascular. En el caso del cerebro, hasta el momento se desconocía cuál era el mecanismo exacto por el que el este condimento impactaba de forma negativa en la salud cerebral.

Esta investigación se suma a otra reciente, publicada en Nature, que alertaba del impacto negativo del exceso de sal en la dieta sobre la microbiota intestinal, el conjunto de trillones de microorganismos que habita sobre todo en nuestro colon y que se encarga de funciones clave para el organismo, como entrenar al sistema inmunitario.