El Ejecutivo de Colombia ha detenido este miércoles las conversaciones con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) después de que el grupo armado cometiera nuevos atentados, finalizando una tregua de 101 días.

Los representantes del ELN y del Gobierno de Juan Manuel Santos se encontraban reunidos en Quito, Ecuador, para volver a negociar ese acuerdo. El presidente colombiano ordenó a Gustavo Bell, el responsable de las conversaciones, volver a Bogotá “para evaluar el futuro del proceso”.

Unas horas después de que acabara el alto al fuego, que había sido pactado unos días antes de que el papa visitara Colombia, los guerrilleros del ELN cometieron al menos cuatro ataques en el Este del país contra militares y oleoductos. Durante una intervención televisada, Juan Manuel Santos, condenó estos actos: “contra la población civil, las Fuerzas Armadas y la infraestructura”.