La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó provisoriamente la implementación del decreto antiinmigración de Donald Trump, que defiende esta polémica medida para luchar contra el terrorismo.

El máximo órgano de justicia estadounidense suspendió las decisiones de octubre de dos tribunales inferiores, que bloquearon la implementación de la prohibición indefinida de ingreso de ciudadanos de Chad, Irán, Libia, Somalia, Siria y Yemen, mientras se resuelven las apelaciones en curso.

Los demandantes argumentaron que la medida contra los musulmanes viola la Constitución de Estados Unidos y no cumple los objetivos de seguridad señalados por el gobierno.

Pero ahora la administración Trump, que sostiene que la prohibición es crucial para proteger la seguridad nacional y disuadir ataques terroristas, obtuvo un fuerte respaldo de la Corte Suprema.

Los jueces dijeron que esperan que los tribunales de apelaciones aceleren sus decisiones, dejando abierta la posibilidad de que la medida regrese a la Corte Suprema en otro cuestionamiento legal a la Casa Blanca.