El Ministerio del Interior del Reino Unido envió unas 100 cartas “por error” a ciudadanos de la Unión Europea que viven en el Reino Unido, diciéndoles que tenían que irse o esperar a ser “detenidos”.

El error surgió después de que una académica finlandesa, que tiene derecho a vivir en el Reino Unido, recibió una de las misivas.

La doctora Eva Johanna Holmberg, que está casada con un ciudadano británico dijo que “no podía creer lo que veía” cuando leyó el mensaje que le daba un plazo de un mes para salir del país.

El Ministerio del Interior dijo que los derechos de los ciudadanos de la UE en el Reino Unido “permanecen sin cambios”. La primera ministra Theresa May lo llamó un “error desafortunado”.

La Dr. Holmberg, que trabaja en la Universidad Queen Mary de Londres, había solicitado originalmente un “certificado de persona calificada” antes de recibir la carta.

Estos certificados – para ciudadanos del Espacio Económico Europeo o nacionales suizos – confirman el derecho a vivir en el Reino Unido para aquellos que cumplan determinados criterios.

La historiadora dijo que estas “absurdas tonterías” habían hecho que ahora fuera “menos probable” confiar en los políticos después del Brexit.

“Cuando abrí esto, no podía creer lo que estaba leyendo”, dijo a la BBC. La carta también decía que enfrentaría una orden de detención a menos que dejara el Reino Unido en un mes.

La historiadora pasó los siguientes días contactando a un abogado y tratando de hablar con el Ministerio del Interior. El miércoles, el Ministerio del Interior se puso en contacto con ella personalmente para disculparse – seis días después de que abriera la carta por primera vez.

Ella dijo que una “tormenta de Twitter” había sido creada después de que su historia apareciera por primera vez en un periódico en Finlandia.

“He estado en contacto con numerosas personas en Twitter, en el correo electrónico y en Facebook”, dijo.”He visto a otras personas reportar experiencias similares”.

El profesor Simon Gaskell, director de la Universidad Queen Mary, dijo que es vital que el Gobierno del Reino Unido deje claro que entiende “la enorme contribución” que los académicos extranjeros hacen.

“La Dra. Holmberg y su familia no debieron haber estado sujetas a tal estrés, y no debería haber sido necesario que se activaran mecanismos de apoyo en la Universidad Queen Mary de Londres”, dijo.

El Ministerio del Interior explicó que todos los que recibieron una carta serían contactados para “aclarar que pueden pasar eso por alto”.