La agencia Reuters anunció desde Washington que la Administración de Donald Trump pretendía anunciar la prohibición de embarcar en la cabina de los aviones con cualquier aparato electrónico mayor que un celular, mediada que pretende involucrar a Europa también.

Estados Unidos ya aplica esta medida para vuelos procedentes de varios países de Medio Oriente, Turquía y el norte de África. Y estudia extenderla a los vuelos desde Europa.

La comisaria europea de Transportes Violeta Bulc y el de Inmigración Dimitris Avramopoulos decían en su carta que “reiteramos nuestra voluntad de continuar un diálogo constructivo y proponemos que esas reuniones se celebren urgentemente, tanto a nivel político como técnico, para estudiar juntos los riesgos y revisar posibles medidas comunes”.

La vocera de la Comisión Europea Anna-Kaisa Itkonen confirmó las conversaciones entre europeos y estadounidenses y Washington, aunque los medios estadounidenses aseguraron que no se esperaba ningún anuncio oficial por parte de Estados Unidos

Itkonen dijo que “si hay alguna amenaza de seguridad seria, eso afecta a la UE y queremos estar informados”. Bruselas cree que las amenazas terroristas que pesan sobre Estados Unidos son las mismas que enfrenta Europa, por lo que cualquier nueva medida de seguridad debería ser coordinada.

El movimiento de Washington puede dar una imagen de falta de coordinación entre la capital estadounidense y las europeas y puede dañar económicamente a los gigantes aeronáuticos europeos como el grupo Air France – KLM, las compañías del grupo Lufthansa o de la alianza British Airways – Iberia.