Sally Jones (50), una británica de Kent, era la mujer más buscada del ISIS y el gobierno británico la tenía en su“hit list”.

Le llamaban “la viuda blanca” y habría muerto en un ataque norteamericano con un drone” informaron los servicios de seguridad de Londres.

Era la reclutadora de jóvenes musulmanes occidentales como novias o esposas de combatientes del ISIS. Comandaba un grupo de combatientes femeninas extranjeras en la unidad Anwar al Awlaki, fundada por su marido, mientras conducía el reclutamiento en las redes.

El MI6, el servicio exterior británico, seguía los pasos de Sally Jones. Con su muerte llegan a seis los británicos del ISIS muertos por ataques de drones en Siria.

Según una fuente británica, la CIA habría contado a sus pares británicos que un Predator de la Fuerza Aérea Americana había matado a Jones en junio. Pero sin tropas en el terreno, no pudieron comprobar su ADN.

“No puedo confirmar la muerte de la propagandista del ISIS Sally Jones como resultado de un bombardeo de la coalición”, escribió el portavoz de la alianza, Ryan Dillon, en su cuenta de Twitter.

Bajo el seudónimo de Umm Hussain al Britani, Sally Jones proyectó su imagen en chador negro y hidjab blanco, con una pistola apuntando, e intentó glamourizar la pertenencia a la organización. Como una suerte de versión femenina de James Bond islamista.

Jones buscaba fugar de Raqqa cuando se intensificaron los bombardeos de la coalición sobre la entonces capital del ISIS y cuando había tropas especiales norteamericanas en el terreno al igual que británicas.