La primera ministra británica, Theresa May, defendió ante el Parlamento este lunes por la tarde, que el ataque coordinado con Francia y Estados Unidos contra las instalaciones del régimen sirio fue “legalmente correcto”, aunque no contara con el apoyo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

En su intervención ante el resto de los miembros del Parlamento, Theresa May, expresó: “No se trata de intervenir en una guerra civil ni de cambiar un régimen. Fue un ataque efectivo y con objetivos limitados para aliviar el sufrimiento de los ciudadanos sirios”.

Por su parte, el líder laborista, Jeremy Corbyn comentó que la “acción fue legalmente cuestionable”, porque no contaba con el respaldo de la ONU. Corbyn invitó a May a publicar “al completo” el asesoramiento que fue proporcionado por la Fiscalía General de Reino Unido, que según explicó May, autorizaba el ataque jurídicamente.