Este lunes por la tarde, la primera ministra británica, Theresa May, ha explicado en el Parlamento británico, que es “altamente probable” que Rusia sea responsable del ataque con gas nervioso contra el exespía Serguéi Skripal y su hija Yulia en Salisbury, al sur de Reino Unido.

Esta conclusión se debe a que el ataque fue llevado a cabo con “un agente nervioso de grado militar de un tipo desarrollado por Rusia”, además de tener en cuenta “el reciente historial de Rusia de llevar a cabo asesinatos patrocinados por el Estado”.

May comentó que “solo hay dos explicaciones posibles para lo ocurrido en Salisbury el 4 de marzo. O bien hay una acción directa del Estado ruso contra nuestro país. O el Gobierno ruso ha perdido el control de este agente nervioso de efectos potencialmente catastróficos y ha permitido que llegue a manos de otros”.