Según informa el diario The Guardian, dos penalistas de abuso infantil están dando consejos a los participantes de la investigación en la torre Grenfell y consultas sobre las pesquisas de los casos de transfusión de sangre.

Los miembros del panel de la investigación sobre abusos infantiles dijeron que se vieron obligados a luchar contra los intentos de control político del Ministerio de Interior durante su investigación cuando estaba dirigido por Theresa May.

La pareja dijo que querían hablar para advertir a posibles miembros de equipos supuestamente independientes que estaban siendo reunidos bajo órdenes de la primera ministra para investigar el incendio de la Torre Grenfell y las transfusiones de sangre contaminada.

Sharon Evans y Graham Wilmer revelaron cómo los funcionarios del gobierno intervinieron con los miembros independientes del panel preparando un documento de 23 páginas que les instruía sobre cómo responder a las preguntas de los diputados. Ambos dejaron la investigación cuando el panel original fue disuelto dentro de los meses de su formación y desde entonces la han criticado.