El Gobierno del Reino Unido insistirá en que no debe haber “ningún retorno a las fronteras duras del pasado”, ya que ha publicado sus propuestas para garantizar que los bienes y las personas pueden seguir viajando libremente entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda después del Brexit.

En la última publicación de una serie de documentos que abarcan diferentes aspectos de la futura relación de Gran Bretaña con la UE, el departamento de Brexit de David Davis anunció que espera estar de acuerdo con la UE en que no habrá necesidad de “infraestructura física” como nuevos puestos fronterizos entre Irlanda e Irlanda del Norte.

El futuro estatuto de la frontera terrestre entre Irlanda del Norte, que saldrá de la UE junto con el resto del Reino Unido, y la República de Irlanda, que seguirá siendo miembro, es uno de los problemas que la Comisión Europea ha insistido que debe ser resuelto primero en las negociaciones sobre el Brexit, antes de que puedan comenzar las discusiones sobre futuras relaciones comerciales.