El Gobierno de Reino Unido podría redoblar su alto presupuesto para contener el flujo de inmigrantes procedentes de Francia, que intentan acceder al país británico.

Durante su primera visita a Reino Unido, el presidente galo, Emmanuel Macron, consiguió que la primera ministra británica, Theresa May, se comprometiera a aumentar la cuantía del presupuesto en tecnología de detección de personas, vallado y circuito de cámaras cerrado en la frontera de ambos países.

Por otro lado, también han acordado una acogida más relajada a los inmigrantes por parte de Reino Unido, sobre todo con respecto a los menores o a las personas que tengan parientes en suelo británico.

Este desembolso de 50, 5 millones de euros para el control de las fronteras y la acogida de un mayor número de refugiados, es un compromiso que hace Reino Unido por una buena sintonía por Francia, una vez que se haya producido el Brexit. Durante su comparecencia, May dijo que “Francia y Reino Unido debían trabajar juntos para afrontar los desafíos de nuestro tiempo”.