El ex presidente lidera las encuestas para la primera vuelta del próximo domingo, con un 45% de intención de voto.
El conservador Sebastián Piñera es el favorito para ganar las elecciones del 19 de noviembre y, eventualmente, la segunda vuelta un mes después si es que no alcanza en primera ronda el 50 por ciento más uno de la votación.

“Vamos a ganar esta elección para la que nos hemos preparado durante mucho tiempo”, aseguró hoy el ex presidente, quien, de acuerdo con casi todas las encuestas conocidas hasta ahora, ganaría cómodamente la primera vuelta con entre un 40 y 45%.

“Vamos a transformar a Chile en ocho años en un país desarrollado”, dijo el magnate (dueño de una fortuna de 2.700 millones de dólares, según la revista Forbes) en la presentación de su programa de gobierno y encandilar a un sector empresarial y a unos mercados que anhelan su victoria, tras cuatro años de cambios impulsados por la presidenta socialista.

En la eventualidad de una segunda vuelta, Piñera se enfrentaría al periodista Alejandro Guillier, el candidato de un oficialismo que llega fragmentado a estos comicios y a quien los estudios de opinión asignan entre un 20 y un 25%.

El objetivo de Guillier es defender las reformas del gobierno de la Nueva Mayoría, de centroizquierda, de Bachelet. “Vamos a ir a la primera vuelta como una especie de primarias del mundo progresista, pero yo creo que la inmensa mayoría de los ciudadanos vamos a concurrir a reagruparnos para la segunda vuelta y ahí vamos a entrar a una clara competencia con la derecha”, dijo el otrora rostro televisivo.
“Una diferencia de 25 puntos entre uno y otro es una buena diferencia, es muy difícil de alcanzar”, admitió hoy José Miguel Insulza, ex secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Junto con las elecciones presidenciales se renovará por completo la Cámara de Diputados, que sube de 120 a 155 miembros, y parcialmente el Senado, que aumenta de 38 a 50.

La actual presidenta llevó a cabo un ambicioso plan de reformas, entre ellas la educativa, que instaló un sistema progresivo de gratuidad en la educación superior. Aprobó la unión civil, que beneficia a las parejas homosexuales, y el aborto terapéutico.