El Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha permitido la aplicación del tercer veto migratorio que ha sido emitido por el presidente Donald Trump.

Esta medida, que hace dos semanas había sido aprobada por una corte de apelación, supondrá fuertes restricciones para entrar en territorio de Estados Unidos a los ciudadanos de Corea del Norte, Chad, Yemen, Somalia, Libia, Siria e Irán, y en menor medida Venezuela.

El veto se anunció en septiembre y estaba previsto que se implantara el 18 de octubre, pero fue recurrida y dos jueces de primera instancia la pararon, bajo el argumento de que le medida era islamófoba y de que un presidente no podía vetar a países enteros, pero la Administración Trump impugnó el fallo.

Sin embargo, el Supremo ha considerado que la orden debe aplicarse en su totalidad sin que se tenga que esperar a que las cortes de un rango inferior resuelvan el caso.