Impresionante. Poco más de 4 metros por 4 metros de escenario,
dos estanterías con fotos y libros, dos sillones, una mesa y un
piano. Espacio y escenografía suficiente para hacer de lo simple
algo impresionante.
“La golondrina” es un triángulo pero no amoroso, sino de
sentimientos, donde el factor común es el anhelo, un anhelo que se
vive diferente desde dos puntos de vista diversos. Dos temas que
por desgracia están a la orden del día y, lo que yo considero la
guinda del pastel, una actuación impecable de los dos actores,
David Luque (Ramón) y Amparo Climent (Amelia).
Sin entradas ni salidas a escena, lo único que se mueve son tus
pensamientos, porque “La golondrina” es un choque directo contra
una de las realidades más duras, el duelo; dos situaciones distintas
que se viven de manera diferente, pero que tienen como punto en
común el dolor.
Una obra de teatro soberbia donde la intensidad tiene libre
albedrío, lo cual personalmente agradezco.
Desde Aculco Media invitamos a todos nuestros lectores a que
acudan al Teatro Cervantes a ver “La golondrina”, escrita por
Guillem Clua y dirigida por Paula Paz, representada en español por
David Luque y Amparo Climent del 30 de abril hasta el 5 de mayo,
y representada también en inglés por David Luque y por Jeryl
Burgess del 7 de mayo al 26 de mayo.

Alejandro Ramírez