La policía británica detuvo a un hombre que mantuvo como rehenes a dos empleados de una sala de bowling durante cinco horas en Nuneaton, informó el director, Mehdi Amshar, en declaraciones a la BBC.

Por el momento, no está clara la motivación del agresor pero las autoridades dijeron que el incidente no está relacionado con “alguna actividad terrorista”.

La policía tomó el edificio e hirió al agresor, que fue tratado en el mismo lugar de los hechos y luego llevado al hospital. No hay información sobre más heridos.

Carl Lenton, un testigo, describió la situación como “algo aterradora”. “Las patrullas llegaban, había un helicóptero, perros de la policía, agentes armados que se colocaron alrededor del boliche”, indicó Lenton.

Además de la sala de bowling, el complejo cuenta con un cine, restaurantes, un gimnasio y un hotel. Muchas familias con niños esperaron a puertas cerradas dentro del complejo a que la policía terminara su intervención.

Un testigo ocular relató que un hombre ingresó a la sala de bowling con un arma al grito de “Game over, game over”.

En un principio, la policía informó de un “incidente” y advirtió a la población que se mantuviera alejada del centro de ocio en el que está la sala de bowling. Ya desde el inicio se descartó un atentado terrorista.