Después de pasar un tiempo en Afganistán, Jess vuelve finalmente a Florida, a su pequeña ciudad natal. La joven tendrá que enfrentar un proceso en el que curar las cicatrices del cuerpo y del alma que le ha dejado su experiencia en la guerra. Además, se ha encontrado con que las cosas ya no son como eran, sino que ha habido muchos cambios en la vida de sus seres queridos.

Durante su regreso a casa, Jess experimenta con un nuevo programa basado en la realidad virtual donde encuentra un nuevo mundo al que escapar. De esta forma, vuelve a encontrarse con su familia, con su anterior vida y finalmente consigo misma.

Una gran obra que conmueve y hace pensar al espectador, de una forma brillante, en la que reirá y a la vez se sentirá triste durante el proceso en el que Jess volverá a encontrarse a sí misma y con el mundo que le rodea.

Con una gran intepretación por parte de los actores Kate Fleetwood (Jess), Ralf Little en el papel del exnovio de Jess, Kris Marshall en el papel del novio de la hermana de Jess (Olivia Darnley) y la madre de la protagonista (Buffy Davis), estos personajes llevan al público a pensar sobre la vida y el hecho de que la belleza es efímera y que lo esencial está en el interior.

Esta obra de la ganadora del premio estadounidense a mejor dramaturgo Lindsey Forrentino y dirigida por Indhu Rubasingham, se estará representando en el National Theatre hasta el 6 de junio. Sin duda, una obra de lo más recomendable con una gran calidad técnica y una espectacular puesta en escena, que dan vida a este sublime libreto interpretado con gran acierto.

Elizabeth Santana