Este mes ACULCO Magazine viaja a Estrasburgo, capital de Alsacia sobre la frontera oriental con Alemania. Esta ciudad francesa tiene el poder de sorprender al turista con sus estrechas calles, su centro histórico y sus numerosas opciones culturales. Vamos a descubrirla juntos.

El centro de la ciudad, también conocido bajo el nombre la grande ile, está rodeado por los brazos del río Ill, afluente del Rin, y aquí podemos encontrar los principales lugares y monumentos que dan fama a Estrasburgo como por ejemplo su impresionante Catedral, el barrio  de la Petite France o les Ponts Couverts.

Empezamos por la Catedral, situada en el centro histórico d e la ciudad y que fue declarada en 1988 Patrimonio Unesco de la Humanidad. Se construyó a lo largo de cuatro siglos (1015-1439), es de estilo gótico y aún recibe el nombre de  la Notre Dame de Estrasburgo. Su torre campanario con 142 metros de altura fue la obra arquitectónica más alta del mundo durante más de dos siglos, superada por la catedral de Ruan en 1876 con 151 metros.

IMG_4150Dentro de la catedral podemos admirar el Rosetón, con unos 15 metros de diámetro, uno de los rosetones góticos más grandes de Europa, el púlpito, el órgano, las vidrieras o el reloj astronómico.

Según cuenta la leyenda el reloj fue considerado como una obra maestra y causó tal orgullo entre los miembros del consejo de la ciudad, que decidieron dejar a su constructor sin vista para impedir la construcción de otro reloj en otros lugares.

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Pero pagaron su crueldad, el desafortunado creador del reloj astronómico, una vez mutilado, suplicó para que le permitieran llevarse su obra maestra con el fin de perfeccionar uno de los mecanismos. Una vez allí, bloqueó una de los mecanismos de esta poderosa maquinaria. Dado que una parte de este reloj magistral ya no funciona, y el mecanismo es un sistema muy complejo, nunca nadie ha sido capaz de arreglarlo.

 
IMG_4037Aparte de la catedral, en Estrasburgo hay diversas Iglesias de interés. Podríamos destacar la de Saint-Thomas, originaria de final del siglo XII, con estructura románica y gótica y piedra rosada pero lo más destacable de esta iglesia no es la estructura de la misma ni su arquitectura, sino que dentro de ella se puede apreciar una de las obras maestras más importantes y valiosas de la escultura barroca francesa: El Mausoleo del Mariscal de Sajonia. También podemos resaltar las iglesias de San Pedro el Viejo y San Pedro el Joven, de estructura básicamente gótica.

 

Otro de los atractivos de la ciudad es la Petite France, que combina edificaciones tradicionales propias de Alsacia, colores en los balcones y los canales. En esta zona, que enamorará a muchos turistas, hay una gran variedad de restaurantes para disfrutar de la gastronomía local.IMG_4049

Si seguimos paseando por esta zona nos encontraremos con Ponts Couverts, monumento histórico desde 1928. En 1228 se encontraba en este lugar la muralla que bordeaba la ciudad, una fortificación que se unía por galerías techadas y servían como miradores de protección a la ciudad, aunque más tarde fueron sustituidas por puentes y hoy en día, a pesar de su nombre, no son puentes cubiertos, pero sí cuenta aún con las 4 torres y constituye una entrada a la Petite France. Este mecanismo de defensa fue reemplazado por la presa de Vauban.

Otros edificios que no te puedes perder son:

El Teatro Nacional de Estrasburgo, cabe destacar que la ciudad es famosa por su aporte cultural y artístico y por ello cuenta con varias escuelas de artes y música.

La Cámara de Comercio e Industria que anteriormente era el Ayuntamiento, es de 1585 y sus características renacentistas quedan a la vista.

La Maison Kammerzell, considerada la edificación más bella de Estrasburgo. La casa perteneció a mercaderes ricos y en sus plantas bajas se encontraban tiendas y negocios, hoy, un restaurante.

El Palacio Rohan o Palais Rohan el cual fue la residencia del cardenal príncipe y obispo Armand-Gaston de Rohan-Soubise, hijo natural de Luis XIV. Luego en el siglo XIX fue residencia de Napoleón.

Además, Estrasburgo junto con Nueva York y Ginebra es una de las únicas ciudades que sin ser capital de Estado alberga instituciones internacionales. No puedes dejar de visitar el Consejo de Europa, el Palacio de los Derechos del Hombre y el parlamento europeo.
Y para terminar, no nos olvidemos de la gran cantidad de espacios verdes con los que cuenta esta ciudad entre los que destacan el Parque de la Orangerie, construido en estilo inglés, con un pequeño zoo, una mini-granja y un centro de acogida de cigüeñas, animal emblemático de Alsacia, el jardín botánico del Observatorio Astronómico creado en 1619 y que cuenta con unas 6.000 especies vegetales y el parque de la Ciudadela, próximo al antiguo puesto fronterizo.

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Patricia Cuenca