Según el diario El País, Mohamed Houli, uno de los terroristas arrestados por los atentados de Cambrils y Barcelona la semana pasada, que fue herido durante la explosión de Alcanar en Tarragona, ha pedido perdón y ha dicho que está “arrepentido” de haber colaborado en estos ataques.

Durante su declaración, el terrorista de 21 años, confirmó que la célula quería atacar grandes “monumentos e iglesias como la Sagrada Familia”. Houli fue detenido en un hospital de Tortosa, donde se estaba recuperando de sus heridas por la explosión en Alcanar, después de que su pasaporte fuera hallado en la furgoneta que Youanes Abouyaaqoub utilizó para atropellar a decenas de personas en La Rambla de Barcelona.

El juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, escribió en el auto de prisión que la célula acumulaba: “Gran cantidad de bombonas de butano, productos como acetona, agua oxigenada, bicarbonato, gran cantidad de clavos para ser utilizados como metralla y pulsadores para iniciar una explosión”.