El Gobierno del Reino Unido ha descartado la emisión de una visa como requisito para que los turistas de la Unión Europea visiten el país una vez que se concrete el Brexit. Pero si los visitantes de los países de la UE quisieran trabajar, estudiar o establecerse en el Reino Unido tendrían que solicitar permiso.

El Ministerio del Interior dice que la gestión de la migración es sobre el acceso al trabajo y los beneficios tanto como la capacidad de controlar la entrada en una frontera física.

Sin embargo, es probable que los ministros se enfrenten a preguntas sobre si habrá una “puerta trasera” en Gran Bretaña y cómo el Ministerio del Interior detendrá a los visitantes que permanecen más tiempo y que intenten conseguir trabajo sin una visa o un permiso de trabajo.

El diputado laboral Ben Bradshaw, miembro de la campaña de Open Britain contra un “Brexit duro”, dijo: “Nadie que votó por dejar la Unión Europea esperaba que el Brexit significara que Gran Bretaña perdería el control de la inmigración, pero eso es exactamente lo que el Gobierno propone. Restringir el derecho a venir y trabajar en Gran Bretaña dejando una puerta abierta para todos los demás parece ser opuesto a un sistema de inmigración con sentido común”

El grupo de presión de Migration Watch dijo que era una propuesta “sensible y proporcionada”, pero que el Gobierno tendría que gastar más dinero en la aplicación de la ley de inmigración. Según el Ministerio del Interior las propuestas para el futuro sistema de inmigración para los ciudadanos de la UE “se publicarán a su debido tiempo”.

La primera ministra, Theresa May, explicó que la libre circulación “como hemos visto como miembros de la Unión Europea” terminará y que habrá normas de inmigración “para las personas que vienen de la UE -como hoy tenemos reglas para las personas que vienen de fuera de la UE”.