El Dow Jones volvió a caer este jueves y cerró la sesión con un descenso del 4,1% perdiendo 1.033 puntos. Se trata del segundo mayor desplome en la historia del índice y se colocó por debajo de los 24.000 puntos.

Los inversores están dirigiendo su atención hacia el mercado de bonos, por miedo a que un encarecimiento del precio del dinero, y eso provoca que la volatilidad aumente en la Bolsa.

El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley, restó dramatismo al descenso de los mercados, afirmando que no peligra la expansión económica y que el alza gradual de tipos es una señal de confianza sobre la solidez económica.

Sin embargo, sus palabras no surtieron mucho efecto y Wall Street va camino de su peor semana desde octubre de 2008, en mitad de la crisis financiera.