El 25 de mayo de 2006, hace justo diez años, los frikis de España desempolvaban sus lanza-redes y alzaban sus sables láser para reivindicar con orgullo su afición a los cómics, los videojuegos, los dibujos animados y las series y películas de fantasía y ciencia ficción.

Era el nacimiento del Día del Orgullo Friki, una fiesta que ha llegado a traspasar fronteras bajo el nombre de Geek Pride Day y que, una década después de su creación, ha cambiado un poco su sentido ya que ahora parece que todo el mundo es friki. ¿El motivo? La popularización de multitud personajes e historias que tradicionalmente se consideraban propias de adolescentes antisociales y que ahora han llegado a las masas.