El Comité Olímpico Internacional decidió distribuir gratuitamente 350 mil preservativos masculinos y 100 mil femeninos entre atletas, entrenadores y otros miembros de las delegaciones.

El objetivo: promover sexo seguro en una ciudad donde, además de las enfermedades bien conocidas de transmisión sexual, existe el virus del zika, que puede transmitirse por esa vía.

Los preservativos fueron comprados con dinero público brasileño y, en promedio, habrá más de 40 disponibles por cada deportista, para 19 días de competiciones.

 “Hasta ahora no lo vi, porque estamos muy concentradas. No sé, quizá cuando terminamos nuestros torneos algunos atletas salen y se divierten”, dice Debby Stam-Pilon, una jugadora del equipo de voleibol femenino de Holanda.