Un mes después del terremoto de 7,8 que sacudió Ecuador, la situación aún es devastadora. Más de 33.000 damnificados se encuentran en campamentos y otras 40.000 están viviendo en casa de amigos o familiares, según ha explicado el coordinador de Naciones Unidas en Ecuador Diego Zorrilla.

El Gobierno y la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU han pedido a la comunidad internacional 64 millones de euros para ayudar a unos 350.000 damnificados. Además la Asamblea Nacional ha aprobado una subida del IVA temporal y la contribución de un día de salario al año para los que ganen más de mil dólares al mes.

Según precisa Zorrilla, de la ayuda solicitada a la comunidad internacional solo ha llegado un 20% de lo que se solicitó en un principio.

El terremoto del pasado mes, ha sido el peor desastre natural en esa zona desde el terremoto de Haití, el terremoto llego en un momento de recesión en la economía ecuatoriana. Y muchas localidades afectadas, como Manabí, ya tenían problemas de infraestructuras antes del seísmo.

El Presidente Rafael Correa ha advertido que la reconstrucción durará años y costara millones de euros. El próximo día 4 se presentara un informe oficial de daños por sectores para conocer las necesidades reales en la zona.