Cientos de franceses volvieron a salir a la calle en una nueva jornada de movilizaciones contra el proyecto de reforma laboral que pretende sacar adelante el gobierno.

Las protestas terminaron en disturbios en diferentes puntos del país, mientras se multiplican las acciones laborales en plantas petrolíferas y centrales nucleares.

Un total de 77 personas han sido detenidas en todo el país y según el ministerio del Interior unas150.000 personas se manifestaron contra el nuevo proyecto de Ley del Trabajo del Gobierno Hollande que facilitará los despidos laborales.