La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, no necesitará una “tercera persona” en su relación con el presidente electo de EE.UU., Donald Trump, dijo su portavoz oficial, en comentarios que son vistos como una bofetada a Nigel Farage.

La portavoz de Downing Street dijo que la primera ministra no buscaría la ayuda del líder de Ukip para establecer lazos con el presidente electo a pesar de la estrecha relación de Farage con el republicano.

“Hemos establecido vías de compromiso con el presidente electo y su equipo. Nuestro personal diplomático ha estado construyendo esos contactos y eslabones en el período previo a las elecciones”, dijo en respuesta a preguntas sobre la reunión de Farage durante una hora con Trump en Nueva York.

El diario The Guardian comentó sobre una cálida llamada telefónica entre May y Trump el jueves, agregando: “El presidente electo habló de disfrutar de la misma relación cercana que Reagan y Thatcher tuvieron. No recuerdo que hubiera una tercera persona en esa relación”.

Cuando se le preguntó si los ministros británicos debían hablar con Farage sobre la reunión con Trump, añadió: “Me parece que hay informes bastante generalizados de su reunión con Trump, por lo que no necesitan hablar con él, ¿no pueden simplemente leer la prensa británica?”.

Ha habido informes de una escisión del gabinete en la cual algunos ministros instaron a May a usar los vínculos de Farage con Trump.

Al ser consultado sobre si May se sintió despreciada a la luz de la recepción de Farage en Nueva York, la portavoz dijo: “El presidente electo invitó a la primera ministra a visitarlo lo más pronto posible cuando hablaron la semana pasada … Esto es sobre la relación entre el Gobierno del Reino Unido y el presidente electo y la oficina de la Casa Blanca”.

Dijo que el Gobierno seguiría utilizando “canales bien establecidos” y rechazó las afirmaciones de que el embajador británico en Estados Unidos, Sir Kim Darroch, no había logrado establecer lazos con el equipo de Trump.