Una familia australiana, que ha estado peleando para no ser deportada de las Tierras altas de Escocia desde abril, ha manifestado su alegría después de recibir el permiso definitivo de permanecer en el Reino Unido.

Gregg y Kathryn Brain y su hijo de siete años Lachlan, habían estado inmersos en una tortuosa batalla con la burocracia de inmigración después de que el régimen de visado de trabajo y estudio que en un principio los atrajo hacia Escocia fue cancelada por el gobierno del Reino Unido.

Ellos fueron informados por su abogado el martes por la tarde que el Home Office les había otorgado el derecho a permanecer en el Reino Unido.

Gregg Brain dijo que la decisión le había sacado un gran peso sobre sus hombros.

“Durante meses y meses que no hemos sido capaces de decirle a nuestro hijo, donde viviría. El estrés de caminar al filo de la navaja ha sido enorme y el no tener esa presión ha sido simplemente maravilloso “, dijo

Además, dijo que la familia había sido alagada por el nivel de apoyo que han recibido.” Ha sido maravilloso. Nuestros amigos han sido increíbles, pero también hemos recibidos cartas con buenos deseos desde Gloucestershire y desde todo el país.”