Las empresas de trenes han sido acusadas hoy de estafar a los viajeros en Londres y el sureste del país por embolsarse presuntamente millones de libras en compensación por los retrasos en la red.

Los jefes de estas empresas han negado rotundamente estar haciendo dinero por no ofrecer las compensaciones a los usuarios y han acusado a los laboristas de realizar un análisis profundamente erróneo.

La polémica surgió después de que el secretario en la sombra de Transportes Lilian Greenwood publicara cifras que muestran que los operadores de trenes que sirven Londres y el sureste del país recibieron una indemnización por un total de más de 275 millones de libras de 2011/12 a 2014/15.

El partido laborista hizo hincapié en que la compensación pagada a los pasajeros conocida era sólo  18,5 millones de libras, una diferencia de alrededor de  257 millones de libras.

Aunque se estima que alrededor del 15 por ciento de las indemnizaciones fueron debidamente pagadas, los laboristas también  han solicitado a estas empresas que faciliten el proceso para pedir dichas indemnizaciones ya que tan pocos usuarios las piden.

Los jefes de los trenes insisten en que los fondos recibidos han sido utilizados tanto en compensar los retrasos como en poner servicios de autobús y personal adicional y que la cantidad se ha doblado de 12,6 millones de libras en 2012/2013 pasando a 25,6 millones en 2014/2015.