Acusan a un cardenal australiano, tercero en el Vaticano, de delitos sexuales

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El cardenal George Pell. Imagen de archivo.
El cardenal George Pell. Imagen de archivo.

El cardenal George Pell, quien tenía la jerarquía católica más alta en Australia, y el tercer rango oficial en el Vaticano, ha sido acusado de varios delitos sexuales de la policía.

Los cargos fueron presentados ante los representantes legales de Pell en Melbourne este jueves. También en Melbourne ante los juzgados de instrucción. Y ha recibido la orden de presentarse en la corte el 18 de julio.

El cardenal Pell se enfrenta a múltiples cargos … y hay múltiples autores”, ha dicho el comisionado adjunto de la policía de Victoria Shane Patton. Los cargos eran “delitos históricos de asalto sexual”.

En un comunicado difundido por la arquidiócesis católica de Sydney 90 minutos después de que los cargos fueron anunciados, Pell anunció que volvería a Australia “tan pronto como sea posible, para limpiar su nombre”.

Pell es el funcionario del Vaticano de mayor rango en la larga lista de escándalos de abuso sexual de la iglesia católica.

El cardenal George Pell ha sido informado de la decisión y la acción de la policía de Victoria. Él ha negado enérgicamente una vez más todas las acusaciones”.

El cardenal Pell regresará a Australia tan pronto como sea posible, para limpiar su nombre siguiendo el consejo y la aprobación de sus médicos que le asesorarán también en sus planes de viaje”.

Dijo que está a la espera de su día en la corte y se defenderá enérgicamente de los cargos”.

Hasta el momento no está claro exactamente la acusación de Pell que tenía dos años para hacer una declaración.

El año pasado, citando la mala salud, Pell se negó a regresar a Australia para suministrar a la comisión real en las respuestas institucionales a abuso sexual infantil en persona el año pasado y en su lugar dio pruebas por videoconferencia desde Roma.

La comisión real, ordenada por el entonces primer ministro de Australia, Julia Gillard en 2012 y se formó en 2013, debe entregar su informe final el 15 de diciembre.

En febrero, el Senado australiano pidió al cardenal de volver a casa “para ayudar a la policía de Victoria y del Ministerio Público con su investigación en esta material”, informa el diario The Guardian.