La cantante británica Adele no quiere que suenen sus canciones en la campaña de Donald Trump.

El equipo del candidato republicano a las elecciones de Estados Unidos había elegido la canción de  Adele “Rolling In The Deep” para sus actos con simpatizantes, lo que llevó a los representantes de la cantante a lanzar un comunicado de rechazo.

“Adele no dio su permiso para que su música sea utilizada en ninguna campaña política.”

Hace unos días se escuchó por primera vez la canción de Adele en un acto de Trump en Carolina del Sur.

Adele no es el primer caso. Ha habido otros artistas que han rechazado a los políticos.

Los abogados del grupo Aerosmith, también enviaron el año pasado a los responsables de la campaña de Trump una carta en la que le solicitaban que dejara de usar el éxito “Dream On”.