Decenas de militares holandeses armados, inundaron el aeropuerto de Schiphol en Holanda, y obligaron a evacuar parte del recinto en una alerta de seguridad que duró cuatro horas. Los Países Bajos llevan en alerta máxima desde el pasado 22 de Marzo, cuando se produjeron los últimos ataques en Bruselas.

Parte del aeropuerto fue acordonado durante cuatro horas, mientras un helicóptero sobrevolaba la zona. La alerta fue levantada a la 1:30 de la mañana. Alrededor de las diez de la noche, un hombre fue detenido en la entrada principal del aeropuerto, aunque fuentes policiales confirman que no se encontró nada peligroso en su equipaje. Se desconocen las causas de la alerta de seguridad, y la identidad del hombre detenido.

Pese a la alerta no se canceló ningún vuelo, y los trenes continuaron llegando con normalidad al aeropuerto. Debido al aumento de atentados en Europa, los Países Bajos tienen miedo de ser un posible objetivo para el estado islámico, por ello han intensificado la seguridad en aeropuertos y estaciones de tren, así como la vigilancia en la frontera sur con Bélgica.