Cuatro personas agredieron a un policía nacional que iba de paisano tras pillarle robando el móvil a un pasajero en el metro de Madrid.
Los hechos tuvieron lugar a las 7.15 horas del día 17. Un agente destinado a la Unidad Móvil de la Policía, la que vigila los transportes públicos, salió de trabajar y observó a cuatro personas -tres jóvenes y una chica- merodeando a pasajeros adormilados el vagón. Poco después observó como a una viajera le sustrajeron el móvil de su ropa.

Los ladrones se bajaron segundos después en la estación de Sol mientras el agente informaba de lo sucedido para que sus compañeros los interceptaran. Pero, al observar que tomaban otra línea, decidió darles el alto, enseñar la placa y pedirles la identificación.
En ese momento, los cuatro cacos arremetieron contra el agente, en actitud muy agresiva, gritándole y zarandeándole de tal modo que cayó al suelo su defensa extensible. Varios de ellos la cogieron para pegarle en repetidas ocasiones, mientras el resto le pateaban. La paliza acabó cuando llegaron los vigilantes de seguridad y los policías nacionales.