Al menos 20 personas fallecieron anoche en un hospital de Alepo (Siria) gestionado por Médicos sin Fronteras tras ser golpeado directamente por bombas durante un nuevo ataque aéreo en la ciudad, según ha asegurado en Twitter la organización no gubernamental. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos eleva a 27 los fallecidos.

Entre los muertos hay dos menores de edad, el último pediatra que quedaba en esta zona rebelde, otros dos médicos y dos guardias del centro sanitario, que, como consecuencia del ataque, resultó completamente destruido y ha quedado fuera de servicio. El resto de víctimas son pacientes.

En los últimos meses, tanto la aviación nacional siria como la rusa han llevado a cabo ataques aéreos contra esta urbe, la mayor del norte del país árabe. En este nuevo ataque se conoce que fuero aviones de guerra los que perpetraron el bombardeo pero se desconoce su origen.

El mediador de la ONU hizo referencia a ese caso para pedir a Rusia y Estados Unidos que unan sus esfuerzos para dar de nuevo vigor a la tregua en Siria y salvarla “del colapso total”.