Al menos 23 personas han muerto como consecuencia de los ataques aéreos realizados por la aviación militar rusa en la noche del lunes al martes en la ciudad de Idlib, controlada por fuerzas rebeldes, según ha informado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

Los ataques son los bombardeos más intensos registrados desde el alto el fuego acordado en febrero. El Observatorio ha afirmado que los ataques aéreos han alcanzado varias posiciones de la ciudad de Idlib, una de ellas próxima a un hospital.

El director de esta organización con sede en Londres, Rami Abdulrahman, ha asegurado que hay siete niños entre las víctimas mortales de los bombardeos. Se teme que el balance aumente en las próximas horas. Idlib es un bastión de las fuerzas rebeldes, incluido Frente al Nusra, la rama siria de la red terrorista internacional Al Qaeda.
Asimismo, ha apuntado que varios de los proyectiles han impactado en el área en la que se encuentra el Hospital Nacional de Idlib, sin indicar si alguno de ellos ha explotado en las instalaciones.
Durante la jornada, el organismo ha cifrado en casi 2.100 el número de civiles muertos en los últimos ocho meses a consecuencia de los bombardeos llevados a cabo por Rusia, agregando que 4.240 miembros del Estado Islámico y otras facciones islamistas han muerto también durante los ataques.