Este jueves un atentado suicida en un sepulcro chií en Balad, situada al Este de Irak, ha dejado 35 muertos y 65 heridos. Según informaciones de la policía tres terroristas han atacado primero el lugar y han entrado y han abierto fuego.

Tras esto, otros dos terroristas se inmolaron en un mercado de las cercanías. El tercer atacante murió sin llegar a activar su cinturón de explosivos. El Estado Islámico ha asumido la autoría del ataque.

El atentado fue realizado en un momento en el que miles de personas se encontraban en el lugar celebrando las festividades del fin del Ramadán.

El clérigo chií, Muqtada Al Sadr, ordenó a su milicia que se desplegara alrededor del mausoleo para garantizar la seguridad. El Estado Islámico comunicó que estos ataques se encontraban dentro del marco de las permanentes operaciones de seguridad contra los “renegados”.