Un avión boliviano, que transportaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense, se estrelló este lunes por la noche cuando se acercaba al aeropuerto José María Córdova, en la ciudad colombiana de Medellín. El equipo iba a disputar el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana con el Atlético Nacional.

Según informó la policía colombiana 76 de las 81 personas que iban en la aeronave han fallecido y hay cinco supervivientes. En el avión, que era de la compañía boliviana LAMIA, iban 22 futbolistas, 28 acompañantes entre equipo técnico y directivos, 9 miembros de la tripulación y 22 periodistas.

En un principio se rescataron siete personas con vida del avión siniestrado, pero a las pocas horas dos de ellas, murieron en el hospital. Según informa la agencia EFE, este martes se ha encontrado a un nuevo superviviente. La aeronave, que era un Avro Regional Jet 85, debía haber llegado a Medellín a las 21:33 (hora local), pero poco antes de llegar, a la altura del municipio de La Ceja, perdió contacto con la torre de control.

El concreto, el accidente tuvo lugar en el cerro El Gordo, perteneciente al municipio de la Unión, del departamento de Antioquia. Los equipos de rescate confirmaron que solo se puede acceder a pie hasta el lugar del siniestro. La noticia ha conmocionado a toda Latinoamérica, en especial, al mundo del fútbol.