El choque entre dos trenes que provocó 11 muertos y 80 heridos el 9 de febrero en Alemania se debió a un error humano, así lo determinó la Fiscalía local.

El accidente se produjo en el estado de Baviera, cerca del pueblo de Bad Aibling, ubicado a unos 60 kilómetros al sureste de Múnich.

Los fallecidos eran todos hombres de entre 24 y 59 años.

“No hay evidencia de problemas técnicos… Nuestra investigación muestra que se trató de un error humano de catastróficas consecuencias”, dijo el fiscal Wolfgang Giese, quien responsabilizó al controlador de la vía.

Si hubiera cumplido con las reglas… no se hubiera producido la colisión entre los trenes”, agregó Giese.

 El hombre será juzgado por homicidio involuntario, delito de una pena máxima de cinco años.