Un terremoto de magnitud 7,2 en la escala de Richter que se produjo en El Salvador afectó a toda Centroamérica, sin que hasta el momento se hayan reportado víctimas ni daños, aunque “existe una amenaza de tsunami”, informó el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

Un tsunami de entre 30 centímetros y un metro de altura “puede generar fuertes e inusuales corrientes oceánicas e inundaciones de menor consideración en playas, esteros y bahías, zonas de puertos y muelles”.

El Gobierno recomendó a la población alejarse de la zona costera, “de ser posible hacia zonas altas o a cualquier lugar seguro fuera del área de riesgo”, y a las pequeñas y medianas embarcaciones “abstenerse de zarpar durante las siguientes horas después de ocurrido el sismo”.

Nicaragua decretó el estado de emergencia en todo el país debido a que está siendo afectada por el huracán Otto, de categoría 2, y está bajo alerta de un tsunami tras el terremoto que sacudió hoy al Pacífico norte.