En su último informe Oficialmente no existes, desaparición y tortura en nombre de la lucha antiterrorista, Amnistía Internacional ha denunciado “el aumento sin precedentes” de las denominadas desapariciones forzadas en Egipto, desde 2015.

Esta fecha coincide con el nombramiento como ministro del Interior Magdi Abdelgafar, que estuvo a cargo de la represión durante la última parte de la dictadura de Mubarak. En el informe, la ONG, recoge la desaparición de 17 casos de políticos, estudiantes o manifestantes que desaparecieron sin que se supiera nada más de ellos.

Philip Luther, director de Amnistía Internacional para Oriente Próximo y el Norte de África, comentó que “las desapariciones forzadas se han convertido en un instrumento clave de la política estatal de El Cairo. Cualquier persona que se atreva a hablar corre peligro”.

Después del golpe de Estado que derrocó al presidente islamista Mohamed Morsi en 2013 y que dio paso al mandato de Abdelfatá al Sisi, el Gobierno ha negado torturas y desapariciones, atribuyéndolas a casos aislados. Sin embargo, el Consejo General de Derechos Humanos informó de que las familias habían denunciado 266 desapariciones desde abril de 2015 hasta marzo de 2016.