Desde que sufrió un microinfarto hace tres años, Angie Camacho, una mexicana afincada en Londres, supo que tenía una misión: avisar al mundo de los peligros que corren nuestros océanos y crear conciencia social. A través de la pintura y de sus maravillosos personajes marinos, Angie narra las experiencias de estas criaturas, que toman voz a través del joven Tonatiuh.

Sus cuadros, que retratan a distintos personajes, como a Serafina Serpentina, la madrina de la comunidad latina, Calarmado o Tulipancito pertenecen a la corriente pictórica naïf. “El nombre de esta corriente significa ingenuo. Se traza desde el alma, no lleva ningún orden, sale de la más pura imaginación y del más fuerte sentimiento”, comenta Angie.

Así es como sus obras están llenas de colores intensos, que, junto a estos personajes, tratan de enviar un mensaje al mundo, sobre el actual estado de los océanos: “Crear conciencia de la clase de sociedad que estamos formando y ayudar a las nuevas generaciones, en especial, sobre la gran cantidad de plástico que estamos generando. Hoy en día existen siete islas de este material y lo continuamos consumiendo”.

Esto se aprecia claramente en Tulipancito, un personaje creado exclusivamente en honor a la ballena que apareció con 20 kilogramos de plástico en el estómago frente a las costas holandesas.

Como ella misma explica, sus obras ya han sido expuestas en Peckham, fue finalista en Soho Create y durante el mes de julio sus pinturas se expondrán en Hackney. A Angie le gustaría llevar sus cuadros y su mensaje por todo el mundo, por lo que si recaudara el dinero suficiente expondría sus obras en otros países.

Además de mostrar estas pinturas, entre sus próximos proyectos tiene previstas la publicación de varias novelas: la primera narra la historia de María y las aves; la segunda, la de Lobezno, que quería ir a la escuela; y la tercera, con ciertos tintes autobiográficos y cómicos, en la que se explican las tres generaciones de inmigrantes en Londres.

Sin duda, a través de su gran creatividad y de sus cuadros, Angie Camacho, mediante el joven Tonatiuh, cuenta las experiencias y los mensajes que llegan desde el fondo del mar, para concienciar y hacer del mundo un lugar mejor.