Joan Manuel Serrat actuó por primera vez en Londres, en un Barbican Centre colmado de seguidores, el viernes 12 de junio. La presentación, que es parte de su gira mundial y que celebra 50 años con la música, fue uno de los 100 conciertos que el catalán dará alrededor del mundo.
El legado del compositor cuenta con más de 600 canciones que ya forman parte del patrimonio cultural mundial. Su obra trasciende a su propia figura y varias generaciones, que han crecido con su música, se dieron cita en un auditorio repleto para deleitarse con esta Antología desordenada.
La selección de canciones de su más reciente trabajo que incluye 50 canciones ha sido una “elección totalmente personal” dijo Serrat, sin más explicaciones. Es perceptible que en este colosal “capricho” de lanzar un álbum de cuatro discos y reunir a una importante cantidad de amigos (desde Alejandro Sáenz hasta Calle 13) para que lo acompañen en la reinterpretación de sus canciones el catalán encuentra un regocijo genuino.

 

Serrat
Sus músicos fueron los primeros en aparecer en escena seguidos por el trovador quien dio comienzo a su show con Cançó de bressol cautivando a la audiencia desde los primeros versos.
El nano se acercó por momentos al borde del escenario y se tomó el tiempo de contar anécdotas: “Ahora que tengo 20 años es la canción más entrañable, sin duda la más amortizada de las canciones que he escrito. Fue una canción que canté a lo largo de muchos años…y cuando llegué a los 40 cantando esta canción pensé que se me estaba yendo la mano y que tal vez debería renunciar a ella, jubilarla pero…la canción era un éxito entonces se me ocurrió rehacerla… pero no se crean que la reescribí, solo le cambié el título y pasó a llamarse Hace 20 años que tengo 20 años, entonces la seguí cantando…hasta que cumplí 60… entonces dije si funcionó una vez… y la titulé Hace 20 años que digo que hace 20 años que digo que tengo 20 años”.

 

Serrat 2
Fue un show con todos los clásicos ejecutados sin respetar un orden cronológico pero si un ir o venir en la historia del español. Se escuchó desde Mediterráneo a Cantares, una canción leitmotiv en la vida de los seguidores del canta-autor, que se convirtió en uno de los puntos más altos de la noche y dio fin a la primera parte del espectáculo.
Los músicos que lo acompañan en esta gira son Josep Mas (teclados), Vicente Climent (batería) David Palau (guitarra) Raúl Ferrer (bajo y contrabajo) y el maestro Miralles que también tuvieron su momento para lucirse cuando Serrat los presentó uno por uno.
El final fue anunciado con elegancia por el caballero español ante la audiencia que quería aun más después de dos horas de show. “Hasta lo que más nos gusta en esta vida tiene que terminar” dijo. Fue Bienaventurados la última canción que dejó su impronta optimista ante la vida.
Afuera de la sala y en torno a la puerta por donde debería salir Serrat se agruparon sus seguidores con alguno que otro ramo de flores, así como desde hace 50 años.