Se anunció un principio de acuerdo entre el gobierno de Mauricio Macri y cuatro de los fondos liderados por Elliot Management, del magnate Paul Singer que le ganaron un pleito a la Argentina en la cortes de Estados Unidos.

El acuerdo contempla el pago de lo que equivale al 75% del dinero reclamado.

Significaría el cierre del 85% de las demandas que enfrenta Argentina y abriría el paso para una salida del default.

El mediador nombrado por la justicia de EE.UU. para interceder entre las partes, Daniel Pollack, consideró que el principio de acuerdo es un “paso gigante” en el prolongado litigio.

Pollack argumentó que Argentina tendrá hasta el 14 de abril para realizar el pago o el acuerdo caerá.

La primera consecuencia derivada del acuerdo sería  tener mejores condiciones de acceso a crédito internacional, tanto por parte del mercado de capitales, como préstamos para el sector público y empresas.

Otros consideran la pelea con los ‘buitres’ una causa de orgullo nacional y respaldaban la  postura de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner de no pagarles.

Tras el acuerdo con los acreedores, Argentina pondría fin a la cesación de pagos y dejaría de ser un deudor moroso.

Esto le permitiría al país conseguir créditos en el mercado internacional a tasas de interés razonables y atraer inversiones.