Argentina ha acordado un rescate con el Fondo Monetario Internacional de 50.000 millones de dólares. En cuatro semanas, el directorio de la institución, con la aprobación de su directora, Christine Lagarde, aprobó un blindaje de 50.000 millones de dólares, lo que equivale al 10% del PIB argentino, para mantener la economía del país.

A cambio de este rescate, el presidente argentino, Mauricio Macri, se ha comprometido a que el déficit fiscal que hay actualmente en las arcas de Argentina, se convierta en un superávit para 2021.

Este dinero del FMI viene después de un mes de mayo muy complicado para el país sudamericano, en el que el peso argentino perdió 22 puntos de su valor  y las tasas de interés subieron hasta el 40%.

El ministro de Hacienda argentino, Nicolás Dujovne, expresó: “El FMI nos puede ayudar, pero la solución a nuestros problemas depende de los argentinos. Vamos a crecer un poco menos y vamos a tener un poco más de inflación de lo que pensábamos a principios de año”.