Durante la cumbre de las misiones de paz de la ONU organizada en Londres, la funcionaria argentina Susana Malcorra se reunió durante una hora con la ministra y baronesa Joyce Anelay, que buscaba conocerla para ayudar a decidir a qué candidato va a apoyar Gran Bretaña.

El encuentro se produjo cuando Malcorra admitió al diario británico The Guardian que “Argentina desea considerar retomar los vuelos desde y hacia las Islas y un Joint ventures argentino británico de exploración de petróleo alrededor de las islas Malvinas”.

El nuevo acercamiento de Macri para coincidir, sin que la diferencia que mantienen por Malvinas afecte el vínculo diplomático gracias al congelamiento que diseñaron los acuerdos de Madrid, fueron los temas tratados inicialmente. La baronesa es la única representante del Foreign Office en la Cámara de los Lores y sus temas son los derechos humanos y el cambio climático.

Antes de una nueva votación en la ONU el viernes, la canciller Malcorra supo al menos que Gran Bretaña no la vetará, pero no sabe con certeza si la apoyará. Nunca lo sabrá. La votación definitiva será en octubre. Hasta entonces la canciller argentina debe escapar a los vetos, que ya tiene de Rusia y de Francia, que votará al portugués Antonio Guterres. Tradicionalmente no se sabe nunca a quién apoya Gran Bretaña